Les nostres entrades

Cremas solares y vitamina D

19 May 2015

 

La prevención es una de las actividades en enfermería y en Amaltea la promoción y prevención de la salud son fundamentales.

Ya sabéis que uno de los pilares de nuestra filosofía es la de ofrecer servicios integrales que potencien la salud. Hemos pensado que, aunque hay mucha información en internet sobre cómo irse preparando para el veranito, no está de más hacer algún apunte sobre el tema del sol.

Con el buen tiempo y sobre todo si estás embarazada o has sido madre recientemente surgen un montón de preguntas sobre esta época, especialmente sobre cómo protegernos y, últimamente, por algunos cambios en las pautas de los pediatras sobre la vitamina D.

 

¿Es perjudicial el sol para los bebés? ¿Puedo poner crema solar a mi bebé si es menor de seis meses?  Si no toma el sol o le pongo protección, ¿qué pasa con la vitamina D?

 

 

 

El sol nos aporta muchos beneficios, entre otros es una fuente de vitamina D necesaria para adultos y para bebés, pero en exceso puede perjudicar nuestra salud.

Los rayos UVA penetran todas las capas de la piel, pudiendo provocar alergias de la piel, envejecimiento prematuro, arrugas, manchas o cataratas oculares. Los rayos UVB solo llegan a la epidermis y son los responsables de las quemaduras.

 

Hay personas que son más sensibles a los efectos nocivos de estas radiaciones:

  • Especialmente los bebés. Los niños más pequeños (menores de 3 años) son más vulnerables.

  • Las personas con piel muy blanca.

  • Tener muchos lunares o pecas o tener alguno “raro”

  • Exponerse mucho al sol en edades tempranas.

  • Tener antecedentes familiares que han pasado por un cáncer.

 

¿Qué podemos hacer para librarnos de los efectos nocivos del sol?

 

 Lo más importante es conseguir unos hábitos de prevención pues si lo incorporamos como algo cotidiano es más difícil que se produzca un descuido. Debemos adoptar medidas siempre que vayamos a estar al aire libre: con el buen tiempo pasamos más tiempo fuera, no sólo en la playa o la piscina, también en la montaña, los paseos por la ciudad, el deporte u otras actividades en espacios abiertos:

  • No tomar el sol en exceso. El mejor remedio es no exponerse mucho al sol especialmente en las horas centrales del día cuando el sol es mucho más fuerte, así que  tenemos que ir buscando la sombra cuando estemos en lugares soleados o llevar sombrillas*

  • Usar ropa fresca, manga larga y sombreros con ala.

  • Usar gafas de sol que tengan filtro ultravioleta (UVA y UVB), para cuidar la piel y prevenir las cataratas.

  • Aplicar cremas foto protectoras con factor de protección 15 o más alto en las zonas de piel descubiertas. La crema no debe ser nunca la única medida de protección.

 

 * Hay que tener en cuenta que la arena y el agua tienen la capacidad de  hacer rebotar los rayos del sol, por eso en las horas de más sol aún estando bajo la sombrilla es mejor no estar mucho rato (aunque no sea tan nocivo como el sol directo).

 

 

 

¿Y la vitamina D?  El pediatra me ha recomendado no poner cremas a los bebés menores de seis meses, entonces ¿qué?

 

Hace ya un tiempo que las cremas en bebés son un tema de controversia y, por otro lado, hay diferentes pautas sobre la vitamina D. Aunque en casi todos los centros de atención primaria aconsejan dar suplemento de 400UI/día hasta el año, especialmente a los que toman el pecho (a los bebés que toman fórmula no les hace falta porque ya están enriquecidas).

 

La vitamina D

 

A la vitamina D también se la conoce como la vitamina de la “luz del sol” porque nuestro cuerpo la produce cuando la piel se expone directamente él. Una de las funciones de esta vitamina es ayudar al organismo a absorber el calcio que es esencial para la formación de los huesos, es por eso que es aún más importante durante el crecimiento. Pero también es necesaria para los adultos para tener unos huesos fuertes. Su déficit está asociado al raquitismo en los niños y osteomalacia en los adultos.

 

¿Cómo la "consigue" nuestro organismo?

Por la alimentación más o menos un 10% y por la luz solar el resto. Si no es así debemos tomar suplementos.

Muy pocos alimentos contienen esta vitamina en forma natural:

los pescados grasos como el salmón o el atún son de las mejores fuentes, en menor cantidad, el hígado de ternera, el queso, la yema del huevo y los hongos.

 

Debido a que hay pocos, existen algunos alimentos enriquecidos o fortificados con vitamina D, como los cereales del desayuno o algunos zumos.

Pero aún y consumiendo estos alimentos no llegamos a la dosis recomendada, nos hace falta la luz solar. En España la deficiencia de vitamina D  es más frecuente de lo que imaginamos, a pesar de la exposición solar de nuestro país. Los cambios de estilos de vida cada vez más sedentarios sin actividad al aire libre, la obesidad y las recomendaciones de crema solar con factor de protección mayor de 8, han influido negativamente sobre el aporte de esta vitamina. Por eso se recomienda hasta el año un aporte de 400 UI/día.

 

Entonces ¿tomamos el sol sin ponernos la crema para favorecer la síntesis de vitamina D o seguimos poniéndonos protector a todas horas?

 

Las recomendaciones sobre el papel dicen que entre 30/40 minutos al día en invierno y unos 7/8 minutos al día en verano, pero hay mucha discusión al respecto, pues depende de varios factores como el lugar de residencia (por ejemplo, en España  los meses indicados serían entre marzo y septiembre) o del tipo de piel (cuánto más morena es la piel menos sintetizas la vitamina D).

Parece que hoy por hoy es sensato protegerse del sol sin renunciar a exponerse sin protección solar unos minutos al día y cuando nos vamos poniendo morenos aumentar unos minutos más sin pasarnos de lo recomendado anteriormente y sin confiarnos mucho, sobre todo con los bebés y niños pequeños y vigilando bien la piel teniendo en cuenta las características (como decíamos, no es lo mismo un bebé que un adulto, ni una piel blanquita que otra muy morena, ni el sol de las 14.00h al de las 17.00h). 

Es bueno que nos dé la luz del sol no sólo por la vitamina D sino por otros beneficios para la salud: la luz solar estimula la producción de cortisol, que disminuye la inflamación, por tanto es de ayuda en enfermedades que cursan con dolor y además aumenta la serotonina que regula el estado de ánimo.

 

Una vez aclarados los beneficios y efectos nocivos del sol, queda claro que tenemos que tomar medidas, ¿qué tipo de cremas debemos usar? ¿es la misma crema la de bebés y la de adultos? ¿y para los menores de seis meses?

 

La mayoría de cremas para protegerse del sol tienen

químicos que

para los niños pequeños o embarazadas pueden ser perjudiciales. La piel puede absorber algunos químicos que son dañinos para la salud cuando llegan al torrente sanguíneo. Es importante vigilar las cremas que usamos porque es un producto que está más tiempo en nuestra piel, es diferente a cuando se trata de un jabón o gel, que en seguida enjuagamos. Para el resto de la población pueden ser inofensivos o no tan perjudiciales si no las estamos usando continuamente. También deberíamos tener en cuenta que contra más químicos, más perjudicial para nuestro medio ambiente.

En las cremas protectoras se añaden filtros solares para crear el efecto protector. Vamos a hablar de los tres tipo: los químicos, los físicos (minerales) y los biológicos (extractos de plantas).

 

Los filtros químicos:

 

Están constituidos por moléculas que absorben los rayos UVA y UVB y así protegen las capas más profundas de la piel, tienen una composición que no es muy densa pero como se absorbe por la piel puede crear intolerancias y alergias y NO son recomendables para embarazadas o niños menores de seis meses, aunque lo recomendable es que no lo usemos para nuestros niños tengan la edad que tengan. Obliga a su uso continuado pues su capacidad de proteger “se gasta” y se debe aplicar con frecuencia y por lo menos 20 minutos antes de la exposición solar.

 

Los filtros físicos

 

Son seguros y recomendables por no absorberse por la piel, actúan reflejando la luz ultravioleta como si estuvieran haciendo sombra sobre nuestra piel, por eso se pueden usar en bebes y embarazadas. A muchas madres no les gusta porque dejan la piel blanca y algunas marcas han optado por añadir otro componente que no deja este efecto sobre la piel pero tiene más posibilidad de ser absorbido. En el momento que te pones una crema con filtro físico ya hay protección, no hay que ponerla antes como con los filtros químicos.

*Cuidado con los sprays por el peligro de inhalación de las pequeñas partículas.

 

Los filtros biológicos

 

 

 

Hay estudios de algunas plantas que protegen del daño por la radiación solar. Lo que hacen es  potenciar el subsistema inmunológico cutáneo evitando la formación de radicales libres. Parece que su uso es recomendable y lo importante es que lo vayas aplicando varias veces, aunque esto también debería ser así en los otros filtros.

 

 

 

 

 

Después de todo lo dicho también cabría hacer la reflexión de cómo pasamos nosotras las horas durante el buen tiempo. Cuando el sol está muy alto (que es cuando podemos sintetizar más vitamina D), entre las 11.00h y las 16.00h, hagamos varías preguntas:

Desde marzo a septiembre, ¿en general solemos estar en casa?,

¿vamos a pasear?, ¿nos vamos a comer fuera y caminamos algunos minutos bajo el sol de “madre mía que calor” desde el coche hasta el restaurante deseando que haya aire acondicionado?, ¿lo hacemos cada día?, aunque nos digan que vayamos a pasear un rato con nuestros bebés, ¿lo hacemos cada día?, cuando lo hacemos ¿les hemos puesto crema factor tropemil y así no sirve de nada el paseíto, al menos en lo referente a la vitamina D?, ¿estamos siguiendo la pauta de los pediatras que ahora recomiendan suplemento de vitamina D hasta el año?

En fin, seguro que en algunos ratitos ya nos da el solecito y a veces nos quedamos con sólo una idea de todo lo leído pensando: -Entonces mejor no ponemos crema y así tenemos un montón de vitamina D-... Pero es importante recordar el mensaje: se recomienda la protección solar por riesgo de quemaduras!! 

 

 

NOTA IMPORTANTE

 

El contenido de esta web complementa pero en ningún caso sustituye el trabajo de enfermería ni de otros profesionales de la salud. Ante cualquier duda debéis consultar con el profesional sanitario de referencia.

 

Bibliografía

 

 

 

http://enfamilia.aeped.es/prevencion/proteccion-solar-en-ninos

 

http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S113976322010000400012&script=sci_arttext

 

Cremas:

 

http://www.greenpeople.es/locion-solar-lavanda-ecologica-organica?keyword=solar

 

https://www.ecco-verde.es/__fl/search/protector-solar-baby-kids-fps-50?&search=Crema+Solar+Alta+Protecci%C3%B3n

 

http://www.drlopezheras.com/2014/07/cremas-para-el-sol-seguras-como-elegir.html

 

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